
Es la misma historia:
Tu coqueteas,
Yo te miro,
Te deseo,
Te beso y
Luego... la gloria.
La misma historia:
Besar tu cuello,
Tus hombros,
Tu pecho,
Tu ombligo y
Luego... la gloria.
La misma historia:
Oler tu cabello,
Acariciar tus cuerpo,
Abrazarte fuerte,
Ser uno solo
Toda la noche
Estar en la gloria
Estas tan llena de amor
que me conmueves.
El egoísmo no te toca y
y tu ternura es eterna.
compartes tu corazón
sin dejar nada para ti
y nada te decepciona.
Cuanta comprensión
y cuanta complicidad
con mis debilidades.
Solo puedo corresponder
amandote
y así lo hago:
hasta la ultima gota
de materia de mi ser,
hasta el ultimo vibrar
de mi alma.
Y no tengo miedo,
te tengo a ti.
Tenia la costumbre de escribir en cuadernos poesia, y reflexiones. Mi madre encontro uno dentro de cosas viejas que iva a botar y lo guardó. Un hermano que vino de Colombia me lo trajo. Encontre este poema que se lo dedique a no se quien y no me acuerdo cuando pero que me hizo reir cantidades. Si, lo reconozco, soy un adulador de hueso colorado. Cuidado Chicas!
Todo me gusta de tí.
Todo megusta de tí
Tu cuerpo, tu cabello
y como me miras.
Tus manos, tus labios
Y hasta como caminas.
Tus ojos, tu voz
Y tu enorme sonrisa.
Adoro cuando vienes
A cumplirme una cita.
Cuando caminado
Me mueves el mundo,
Con cada paso tuyo
Mi corazon palpita,
Y mis labios herejes
Murmuran al viento
Que buena que estas
Mamacita!
Este es el poema que prometí publicar a mi manera. Fue inspirado en un matrimonio amigo que no ha tenido un final feliz y que cada uno tuvo un reclamo que hacer al otro.
RECLAMO
Me acusas de ser un soñador
Y así me inserto en la vida;
Como uno de mis sueños,
Como un esbozo apenas delineado,
Como una duda que busca respuestas,
Que abre su corazón a tu presencia.
Presencia
Liviana, fugaz;
Que como el lado oculto de la luna
No parece cierto.
Así pasa mi vida
Sin detenerse.
Hundiendo mis recuerdos
En el olvido;
Lodo inerte,
Fango anestesiante
Que preserva el fósil de tu falso amor
Como algo muerto.
Así te encuentro
Cuando miro hacia atrás en el tiempo,
Cuando sin poderlo resistir,
Sin pensarlo,
Encadeno las letras para gritar al viento que…
Te amo!
Sindicado por mis idilios oníricos
Me inserto en la cotidianidad circunstancial
Como quimera morfeica,
Esbozo soslayado,
Duda itinerante;
Que abre su cardios
A la sombra mesurada de tu presencia.
Presencia en el inicio, liviana,
Fugaz.
Como el costado insondable de Selene
Que se preconcibe cierto;
Pero que surca el campo de lo tangible,
Lo verdadero.
Sin dar razón a Cronos
Para represar la cascada eterna
De los instantes;
Que se hunden en el olvido,
Lodo inerte,
Fango anestesiante.
Que preserva el fósil
De tu precario sentimiento.
Así te encuentro
Cuando exploro las calendas,
Cuando en el clímax de la arrogancia
Expelo las letras
Que se encadenan ávidas,
Lógicas y fáciles;
Y que cantan con Eolo:
Te amo.
Con tus amores de colores
y tus besitos de quesito
me vas atando a tu regazo
donde se es feliz y se es bendito.
Amo tu boca de tapioca,
amo tus ojos verdes y amo tus manos,
amo tu belleza de cereza,
Amo que te amo y nos miramos;
para decirnos ternuras y romances
mientras huelo tus olores, que son de flores.
