Me despierto como todas las mañanas. A mi lado esta dormida la mujer con la disfruto mi vida. Despues de tomar una ducha me visto y tomo algo parecido a un desayuno.
Me siento en la cama y veo su rostro. Entonces ledigo- Me voy- Ella cumple con su parte del libreto y me ofrece su mejilla para que la bese. Yo poso mis labios alli, cerca del lobulo de su oreja, donde su cartita se une con su cuello. Todas las celulas sensoriales de mis labios sienten esa subidad de angel y la tersura del terciopelo con todo y su calorcito.
Entonces respiro profundamente para emborracharme con su aroma de amor amorcito. Ese aroma que penetra por mi nariz directamente hasta el cerebro y que voy a recordar todo el dia.
Cuando separo mis labios de su cuerpo, puedo ver un esbozo de sonrisa en sus labios. Tendria esa sonrisa cuando la bese? Si, entonces vale la pena vivir este dia.
Esa sonrisa me recuerda el primer dia que la vi... pero esa es otra historia.




Bonita escena, me imagino tu relato. Dulce amor el que tienes y se vé que lo valoras, eso habla bien de tí, espero que tu amor dure y sobre todo que sea bien correspondido. Felicidades por ello.
Un beso