Uno de mis peores temores era estar en un elevador atestado y que algo sucediera. Y alli estaba yo, en un elevador con capacidad para diez personas, con sobre cupo.
Un viejo elevador que sube penosamente. cada uno de los ocupantes esta sumido en sus pensamientos cuando se oye un conocido ruidillo acompañado del no menos conocido olorcillo. Carajo-pense- abrieron la puerta del infierno.
Miro a mi alrededor y veo rostros de estupor y desagrado. Todos con cara de indignacion y horror de lo mas hipocrita.- Apretan la cara y no son capaces de apretar el culo- conclui.
En la primera parada la puerta se abre y todos muy valientes, se abstienen de salir. Desde el fondo, una esbeltisima mujer, finamente vestida se abre camino y antes de abandonar el asensor dice sinseramente: Lo siento.
Nosotros tambien lo sentimos, mejor, lo olimos.-quise responder; pero quien abre su boca en un momento como este.
Esto me recuerda un dia que no se que cosa comi... pero esa es otra historia.




hola , tiene buena pinta tu blog, eso de "describir instantes de tu vida" esta genial
Saludos ;)
Lamentablemente todo lo que tenga agujerito ha de ensuciar algo, y como todos somos "animales" desde el/la más fe@ al más bell@ tenemos las mismas necesidades.
El leerte me hace sentir bien, me agrada tu sentido del humor. No lo pierdas. Felicidades.
Un beso
jeje buena forma de contar unos instantes de la vida, buen post.
SaLuDoZ!
x)