Alli estaba yo en la playa nudista a punto de quitarme el traje de baño enfrente de un publico de mirones deshinibidos.

Mi madre me decia: - No andes por toda la casa en calzoncillos que ese "asunto" es solo para que lo vea tu mujer despues de que te cases. A demas tienes veinte años, cabezon. Con todo ese pudor en tu educaion tu lo pensarias dos veces para mostrar tus "habilidades" en publico, aplena luz del dia y en medio de una multitud igualmente desnuda.

Me baje el traje de baño rapidamente y me pare alli, como el "David" de Miguel Angel. Entonces mi compañera dijo sin poder evitarlo:- Con esta luz, si que se te ve de pequeñito.- Yo la mire empezando a odiarla. Ella continuo- Parece Fidel Castro, una naricita rodeada de pelo. Quise responderle pero yo ya estaba cabreado mirando a mi al rededor para ver quien y que me estaba observando.

Los hombres te miran rapido y sin expresion pero las mujeres son de tres tipos: La ciegas, que parece que no te vieran, las bacteriologas, que parece que te estuvieran mirando el "microbio" y las "Madre Teresa" que te ven con una sonrisa de compasion en su rostro. La verdad yo no habia visto tanta monja junta como ese dia.

Mi compañera me volvio a la realidad.- Que barrigon que estas; esa si que es un barriga porno (Por no hacer ejercicio). Tenes un ombligo Champañero de lomas hermoso. A estas alturas yo ya estaba arrepentido de haberme desnudado, y mi amiga hechandome porras.

De hoy en adelante- Pense- Voy a orinar sentado. Porque a este "amigo" que me ha hecho quedar tan mal hoy, no soy capaz de verlo otra vez y mucho menos de darle la mano- Jure.

Esto me recuerda una vez que, posando para una foto en la escuela, unos compañeros me bajaron los pantalones... Pero esa es otra historia.