Cuando eramos chicos solo saliamos a jugar futbol y na' ma' pero a esas alturas del "primer tiempo" (la adolecencia) ya nos interesabamos por otras redondeces diferentes a las pelotas de futbol.
Habiamos estado la tarde de un Sabado dos amigos: Rolando y Carlitos, que era el menor del grupo, y mi hermano mayor Jaime y yo, diciendo frases ingeniosas para enamorar doncellas, osea, piropeando.
-Tus padres son unos criminales porque se robaron dos estrellas y te las pusieron en los ojos- Le dijo Carlitos a una chica que parecia una piña mal pelada.
-Lo tuyo es andar lo demas, es insultar el suelo. Porque al verla caminar los ojos se movian como mirando un partido de tenis.
-Que Dios te guarde! y me mande la llave.- dijo Rolando a una flaca y Dios se la mando porque luego se casaron.
Si la belleza fuera pecado tu no tendrias perdon de Dios.-Ay Dios! esa mujer, algo mayorcita que nosotros, nos tenia a todos en el purgatorio.
-No estas cansada de dar tantas vueltas en mi cabeza?.- Pero ella le dio a mi hermano un golpe tan fuerte, con su bolso de mano, que la que le quedo dando vueltas fue la cabeza .
Jaime no se desanimo y decidio probar suerte nuevamente y nos llamo la atencion sobre una muchacha que venia caminando con un pantalon tan ajustado, que hasta el sol de hoy, nos preguntamos como haria para meterse en el. Jaime muy serio le dijo: -Crees en el amor a primera vista o vuelves a pasar en un ratito?- Ella le sonrio y el se fue caminando un trayecto con la muchacha hasta que ledio su numero telefonico. (Despues supimos que era el telefono de la policia.)
Mi hermano metio el papel del telefono en el bolsillo de la camisa y mirando otra muchacha que venia me dijo: - tu turno, cabezon!- Y yo me di vuelta y cando vi esa chica se me borro el disco duro. Me temblaban la rodillas y el labio superior y no podia hilar ni una palabra.
Mientra se acercaba vi que caminaba como le daba la gana, tenia el cabello negrisimo, la piel canela y uno ojos, tan verdes, que parecian esmeraldas. Cuando paso enfrente de nosotros lo unico que atine a decirle fue:- Si pudiera hablar, te diria que estoy enamorado.-
Ella, muy seria, siguio su camino, no volvio la cara y no pude ver que paso. Años mas tarde supe que ese dia, ella decidio tenerme encuenta para continuar la conversacion.
Esto me recuerda que a mi se me olvidan los aniversarios...pero esa es otra historia.