Referente a mi ultimo post me hicieron dos preguntas que me dejaron pensando y quiero escribir mis reflexiones al respecto.

Mis post pasan por un estricto control de Calidad antes de ser “colgados”. Mis hijas los leen primero que ustedes y si a ellas les gusta lo publico. Muchos se han quedado en el tintero porque a una de mis hijas le pareció pretencioso, aburrido, irrelevante o simplemente como para viejitos. (Este fue el caso de uno en que iba a publicar un poema amenizado por boleros en un podcast). Casi siempre lo lee una de mis hijas mayores pero a falta de las dos lo leyó mi tercera hija. Después de leerlo ni siquiera sonrió y muy seria me pregunto: Y para que una carta?

He escrito cuarenta y siete cartas, diecinueve de las cuales las escribí por encargo. Muchas veces no conocía al destinatario y todas eran de amor. Me es difícil confesarlo pero tres de esos encargos fueron escritos para ser leídos por hombres y las tres fueron un fracaso. Después de pensarlo mucho me he dado cuenta que uno escribe una carta para poder decir todo lo que siente y piensa a otra persona sin que esta tenga la oportunidad de interrumpir. Asi quedan expuestas todas las razones y es más fácil que el lector entienda claramente el mensaje.

A pesar que la carta de Momchito para Gegenia fue corregida para ese post las correcciones tuvieron que ver con la gramática nada mas), la carta que expresa mis sentimientos en el hipotético caso de que la Goyita me cambie la dieta (Me mande a comer calabazas). Mi amigo Instanteca me pregunto: ¿Se podría saber con que edad te ocurrió el asunto? Bueno yo tenia entonces casi veintidós años (Mi esposa prefiere decir veintiuno pasados) y se nota mi fogosidad en cuanto a sentimientos. Debo decir que tuve muy en cuenta la personalidad de Monchito para dar veracidad a la carta (Es decir que Gegenia pensara que Monchito la escribió) pero lleva el indeleble sello de mi estilo que para bien o para mal es el que me acompaña.

Sin embargo yo insto a mis amigos cocteleras a que escriban cartas (Asi no las envíen) en la que le expresen, con lujo de detalles y sentimientos, sus razones. Se que quedaran liberados porque asi lo he hecho yo y mírenme tan feliz y campante, gordo y colorado, pero sobre todo, muerto del gusto de vivir.

Pero hay que tener cuidado por que un hombre que estaba en la guerra le escribía tanto a su novia, que ella termino por casarse con el cartero