Me desperté el domingo muy, muy temprano y después de revisar mi correo electrónico y lacoctelera. No mucho. Después de dar muchas vueltas en la cama y de ver tv sin sonido para que la Goyita no se despertara decidí tomarme un mate.

Recogí el periódico y lo leí mientras sorbía mi mate (extremadamente caliente como me gusta). después de leer casi todo el periódico, incluyendo los clasificados y el obituario me fui la cocina a hacer el desayuno.

Debí haber hecho mucho ruido porqué de todas la puertas salieron cabezas despeinadas con animo de reclamarme. pero desde dentro de uno de los cuartos se oyó la voz de mi hija menor (que no tiene nada que envidiarle a la de Nino Bravo) diciendo:

-Mi papa esta haciendo desayuno, Nooooo!-

Entonces salieron del todos los cuartos, como hormigas soldado, las mujeres de mi casa, me agarraron de los brazos y, después de regañarme por haberme levantado sin permiso, me advirtieron que ellas iban a preparar el desayuno el día del padre y que yo tenia prohibido hacer algo. Pues bien, esto sucedió a las 10:00 a.m. y me toco aguantarme el hambre hasta la 12;00 m. cuando se levantaron. Así que aguante hambre como un condenado en nombre del "día del padre". El menú fue: jugo de naranja, pan tostado y café (Que mas se podía esperar de esas flojas).

-Bueno y nos vamos para la playa!-

y todas dijeron:

-Siiiiiiii!-.

Yo no quería ir. Había mucha humedad y me fastidia andar pegajoso. El bronceador en esas condiciones es una tortura y si no me pongo me doro como un camarón y la quemada me dura por lo menos una semana. Ni modo. Mi casa es un matriarcado y uno contra cinco no se puede. Ademas se armo una tropa interesante con algunos amigos papas, sus hijos, los novios de mis hijas mayores y algunos colados que no supe de donde salieron. en fin, que lo pasamos riquísimo. Jugamos Voleibol y a los "ahogaditos" un buen rato.

Pero la playa da mucha hambre y entonces nos fuimos a cambiar porque mis hijas me querían invitar a almorzar (bueno a cenar a esas horas). Pero no es fácil. Un hombre como yo se baña en 5 minutos, se afeita en 3 se viste en 10 y sale. Pero las chicas: Uh, Uh. Tuve que esperar vestido y alborotado por lo menos 1 hora y media para poder salir a comer. cuando llegamos al restaurante, la espera por la mesa fue de veinte minutos y para cuando nos sirvieron ya eran las 9:30 p.m.

Si, las cosas que tiene uno que soportar el día del padre. Creo que rebaje por lo menos 5 kilos.