Eso de la vanidad es inherente a las mujeres. Mira que si entiendo del asunto porque tengo cinco en casa y a cual mas, mas vanidosas. A mi me fascinan las mueres vanidosas femeninas y coquetas. (Coquetería se entiende como el verse y sentirse bonita).

Pero salir con mujeres así es una tortura. Cuando yo me preparo para salir lo hago entre 15 y 30 minutos pero ellas... Ay Dio'. Que el baño que dura una hora (yo no se como se derriten con tanta agua caliente, ademas), que escogen el vestido, que si combina, que si no, que los zapatos, que los accesorio y el maquillaje. Y cuando todo esta casi listo el peinado lo complica todo. Dos horas después de haber empezado se me pide mi opinión:

-Gordito: Estoy bonita?-

Que pregunta. A estas alturas estoy mal humorado, cansado, impaciente y con ganas de irme solo para el carajo. Respiro profundamente, relajo mi mente y me prepararo para hablar. Entonces la miro de abajo a arriba (si ya se que se dice al revés pero es que yo comienzo por los zapatos) y así se me va quitando el mal genio. Claro que después de ver la Goyita arreglada (o sin arreglar) yo no puedo evitar echarle un piropo.

-Es que Dios ha sido muy bueno contigo y bien regalón con migo-

Bueno pues todo no termina allí. Cuando salimos hay que soportar todos los mirones y las opiniones no pedidas. Aunque yo soy un piropeador profesional, sufro solo conque alguien me ande mirando las chicas y mucho menos si les dice algo.

Invité a la Goyita a cine y me gusta llegar temprano. Compré la entrada y después fuimos a comer algo. la deje solita un momentito mientras fui al baño y cuando iba regresando vi que había uno de esos "galanes silvestres" que se creen del agrado de todas las mujeres, diciendo algo a mi chica. Se me incendio la cabeza, el estomago y el hígado.

Entonces recordé muchos episodios anteriores cuando éramos mas jóvenes en que se me salía "el boxeado" y retaba a pelear a los osados. Pero esos tiempos de energúmeno me han servido para considerar tres cosas antes de reaccionar visceralmente:

Primera: Es muy difícil resistirse a los encantos de una mujer bonita. Así, el pobre hombre queda disculpado.

Segunda: Que desde que no sea ofendida o agredida la Goyita, piropos que no sean del marido, la hacen sentirse mas bonita.

Tercera: Me hace sentir bien que se me envidie por andar con chicas lindas. Aquí es donde recuerdo las dos horas de arreglos y afeites y la disculpo a ella por querer ser "la cosita mas linda del mundo" caminando de la mano con migo.

Después de estas consideraciones yo fui directo hasta done la Goyita y le di un besito en la mejilla y todo como si nada. El otro volvió su espalda y todo terminó.

Exceso de confianza o Madurez? Ve tu a saber.